La verificación biométrica se ha convertido en uno de los mecanismos más utilizados para validar identidad en procesos digitales.
En el sector financiero, tecnologías como reconocimiento facial y prueba de vida permiten verificar que la persona que solicita un producto financiero corresponde realmente con el titular de la identificación presentada.


La biometría facial compara la imagen del rostro de una persona con la fotografía contenida en un documento oficial.
Este proceso permite verificar la identidad del usuario de forma automática.
La prueba de vida busca confirmar que la persona que interactúa con el sistema es real y no una fotografía o video.
Esto se logra mediante:
– Movimientos faciales
– Parpadeo
– Detección de profundidad
– Interacciones guiadas


